En 2006, Jeff Bezos hizo una “envite arriesgada” que Wall Street miró con malos fanales. El fundador de Amazon, el sitio de compra-venta online más distinguido de Internet, quería dar el brinco a la computación “en la abundancia” y ofrecerla como un servicio. A pesar de que el mundo financiero prefería que siguiera vendiendo libros online, Bezos ha recordado esta semana por qué fue una valor acertada: “La envite arriesgada generó 62 mil millones de dólares el año pasado”, tuiteó en relato a Amazon Web Services.
El mundo del cloud computing, la citación “abundancia”, no es solo un empleo donde podemos retener nuestras fotos o documentos online. Durante los últimos abriles, este rubro de la informática se ha transformado en un Diablo que almacena gran parte de lo que hacemos en internet: desde una transacción bancaria hasta ver una película en Netflix.
"El término 'computación en la abundancia' se refiere a la entrega de medios informáticos bajo demanda a través de Internet con precios de cuota por uso. En empleo de comprar, poseer y nutrir sus propios centros de datos y servidores, las organizaciones pueden conseguir tecnologías como almacenamiento, bases de datos y otros servicios en función de sus micción y cuando tienen picos de demanda. Para los gobiernos, por ejemplo, esto sucede con los censos o las elecciones", explica a Clarín Andrés Tahta, Director Normal del Sector Divulgado para América Latina de AWS.
Ahora acertadamente, esto no estaba tan claro en 2006, cuando Bezos se involucró en las decisiones de AWS con Andy Jassy, por aquel entonces comienzo de la división y actualmente, el CEO de Amazon tras la salida de Bezos. Como recuerda Brad Stone en su ejemplar Amazon Unbound, cuando planteó la idea de traicionar poder de procesamiento de sus servidores para que cualquiera pudiese comprar espacio en su abundancia, nadie entendía muy acertadamente qué podía conocer Bezos de ese negocio. En su comienzo, ya estaba todo claro: el grande plazo. Una constante de su forma de entender todo el ecosistema de Amazon.
Andy Jassy, contemporáneo CEO de Amazon 
Tenía razonamiento: el impresionante convexidad de ventas que Amazon manejaba en su sitio de e-commerce reposaba en una infraestructura que podía soportar sin caerse hasta el peor de los black fridays. Poco más se podía hacer con eso: y eso es lo que Wall Street todavía no veía.
Incluso, cuando las compañías empezaron a hacer sus balances anuales, Bezos decidió poner los ingresos de Amazon Web Services bajo la categoría “otros”. ¿Por qué? Para no “dejar suavizar” lo novedoso de su idea. Hoy, AWS es el servicio con más potencial de crecimiento en la compañía. Y ese infinito parece estar desplegándose año tras año.
Los números del engendro
AWS 
Bases de datos, herramientas de administración, seguridad, IoT, aplicaciones empresariales y herramientas para desarrolladores, son algunos de los servicios que se pueden contratar online. ¿Pero para qué sirve todo esto? Aunque suene todo un poco inmaterial, es suficiente más concreto de lo que parece: son enormes computadoras (servidores), con una inmensa capacidad de procesamiento, conectadas entre sí, en algún empleo del mundo -generalmente las locaciones son secretas- para sostener a una buena parte de internet.
Para poner esto en contexto, y en la semirrecta del ejemplo susodicho, cuando vemos una película en Netflix, esa película está alojada en algún ordenador. Es este servicio del que se sirven las grandes compañías: en empleo de tenerlas en sus propios equipos, contratan a los gigantes que se dedican a proveer este poder de almacenamiento y procesamiento. Pero con el paso del tiempo, este tipo de tecnologías evolucionaron cerca de otros usos, intensivos y empresariales, que son esencia para el internet que utilizamos actualmente.
El cloud computing es dominado en el mundo por cuatro empresas: AWS, que tiene la porción más conspicuo del mercado (49.2%), Microsoft Azure (33.1%), Alibaba (8.7%) y Google Cloud (9.1%). Para dimensionar el tamaño de AWS, hasta junio del año pasado la empresa ofrecía 17.300 productos y servicios distintos a empresas y particulares, en el interior de los cuales cerca de 5.000 pertenecen a la categoría “infraestructura y software”.
Alibaba 
Tan amplia es la cantidad de cosas que se puede hacer con la computación en la abundancia que, hace tres semanas, la empresa comenzó a ofrecer un servicio de concepción de números aleatorios basado en computación cuántica, desarrollado por el plan Quantum Numbers (AQN) de la Universidad Doméstico de Australia.
"Hace más de 12 abriles que proporcionamos nuestros servicios de abundancia a millones de clientes activos cada mes y más de 100.000 socios en más de 150 países a nivel mundial de prácticamente todos los sectores y de todos los tamaños, lo que incluye a empresas emergentes, grandes compañías multinacionales y organizaciones del sector manifiesto", explica Tahta.
A partir de los desafíos que esta enorme infraestructura plantea, Amazon Web Services (AWS), la división de la empresa fundada por Jeff Bezos, realiza todos los abriles una cumbre en la que discute cuáles son los nuevos desarrollos de este sistema, tan robusto como enredado.
El congreso de AWS en Washington
Adam Selispky, CEO de Amazon Web Services (AWS)
En ese contexto, este lunes comienza una de las cumbres de AWS Summits en Washington, una conferencia en la que habrá charlas sobre diversos temas del cloud computing, pero incluso de inteligencia industrial, sobre cómo aplicar estos servicios para evitar catástrofes naturales y los riesgos y precauciones que hay que tomar en materia de ciberseguridad.
Será del 23 al 25 de mayo y contará con expertos en la materia, talleres y conferencias. "Se negociación de una invitación para que el manifiesto conozca de qué guisa la abundancia de AWS puede alterar digitalmente las distintas organizaciones del sector manifiesto, para que éstas puedan innovar y así ofrecer mejores servicios a sus clientes y ciudadanos. Incluso se presentarán las novedades en materia de ciberseguridad, inteligencia industrial, almacenamiento en la abundancia, internet de las cosas y big data, entre otros temas", explica Tahta.
Andy Jassy dando una conferencia en el AWS Summits 
Según su experiencia, la cumbre está orientada a "programadores, desarrolladores, periodistas especializados e interesados en inteligencia industrial, machine learning y el exploración de datos".
Así, aquel negocio que Bezos vio en 2006 terminó generando, no solo una nueva división de un coloso como Amazon, sino incluso un campo de conocimiento que no para de crecer año tras año.
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