La campaña andaluza se inicia con un PP lanzado y la izquierda desmovilizada

El familia dirigente malagueño ha conseguido su principal objetivo: rociar con narcótico al electorado andaluz del Partido Socialista Artesano Castellano. Así lo certifican todas las encuestas publicadas en las últimas semanas. Así lo rubrica el escarbado exclusivo sobre las próximas elecciones en Andalucía, entregado a conocer ayer por el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS). El Partido Popular estaría en estos momentos a unos diez escaños de la mayoría absoluta gracias a un monumental desmovilización del electorado que se suponía fiel a la izquierda en la región más poblada de España. La campaña electoral empezó anoche.

El coetáneo presidente andaluz, Manuel Tostado Bonilla ,y su mano derecha, Elías Bendodo , los dos originarios de Málaga, han conseguido su principal propósito tras desalojar al PSOE del poder en diciembre del 2018: regir sin movilizar al campo adversario. Todo lo contrario de lo que le está ocurriendo a Pedro Sánchez .

Plan de trabajo: abastecer en pie buena parte de la herencia recibida para tranquilizar a los contrarios, sin apelar a las llamadas batallas culturales ). Timonear Andalucía sin provocar una oleada de nostalgia respecto al partido hegemónico durante casi cuarenta abriles, un PSOE que acabó sucumbiendo por descuido de renovación, liderado porSusana Díaz, tardía dirigente formada en las Juventudes Socialistas, temible en las batallas internas de partido, a la que le tocó gobernar un crepúsculo triste.

Los datos del CIS no auguran carencia bueno para la izquierda andaluza: el Partido Popular ganaría las elecciones con el 35% de los votos y una horquilla de entre 47 y 49 escaños. Diez puntos por debajo, el PSOE podría obtener entre 32 y 36 escaños. A la izquierda del PSOE, el moyálico se fragmenta aún más: la coalición Por Andalucía rozaría los diez escaños. La escisión gaditana de Podemos, con el nombre de Delante Andalucía, obtendría unos dos escaños. Si estas previsiones se cumplen, la suma de las izquierdas no lograría exceder al Partido Popular. En tales circunstancias, el nuevo partido alfa andaluz podría regir en solitario, amenazando a Vox con una repetición electoral en caso de corte de la investidura.

El CIS augura una posible vencimiento del PP sumando más escaños que toda la izquierda congregación

Ese marco sería una incontestable vencimiento del espray narcotizante de Tostado Bonilla y Bendodo frente al lata de gas picante de Isabel Díaz Ayuso y Miguel Donosura Rodríguez , cuya principal logística en Madrid consiste en insultar cada día a la izquierda para fascinar y atraer al votante de Vox.

Un partido de derechas más esforzado electoralmente que toda la izquierda congregación en Andalucía. He ahí un posible hito histórico. Una vencimiento de tales características sería un fenomenal triunfo deAlberto Núñez Feijóo en su veloz carrera para consolidarse como potente pretendiente a la presidencia del Gobierno. El PP proyectaría mucha fuerza y la izquierda entraría en depresión. Pese a los buenos datos del empleo, conocidos ayer, la izquierda vuelve a advertir estos días un severo sudor frío frente a los graves problemas que se derivan de la refriega de Ucrania posteriormente de dos abriles de dramática pandemia. Las tensiones en Unidas Podemos no cesan. Núñez Feijóo vería refrendada su desafío: moderantismo con puño de hierro. Espray narcotizante, con lata de pimienta los martes y los jueves.

Se detectan transferencias de voto del PSOE al PP. El 22% de los que votaron al Partido Socialista en el 2018 ahora prefieren a Tostado como presidente. Transformado en el Partido Institucional Andaluz, el PP recogería apoyos de casi todos los electorados. La principal franja de votantes indecisos es la de aquellos que dudan entre socialistas y populares.

Si esa predicción no se confirmase, el Gobierno de Andalucía quedaría muy condicionado por Vox, que obtendría entre 17 y 21 escaños, con un 15%, según el CIS. La extrema derecha avanza, aunque no haya macarenazo , un resultado desbordante de la candidata Macarena Olona, que deberá controlar su tendencia a la sobreactuación en las próximas dos semanas. Si el PP quedase obligado a pactar con Vox –o a pedir auxilio al PSOE–, el vaivén no sería tan bueno para Núñez Feijóo. Podría ser catastrófico, incluso.

La izquierda se halla muy desmovilizada; Vox pisa esforzado y tiene posibilidades de ser determinante

Con qué magnitud el PP puede afianzarse como partido más votado en la región más poblada de España. Con qué alianzas puede seguir gobernando una Andalucía que siempre marca pautas en España. Esa son las claves del 19 de junio. El CIS ha puesto muy parada el lista.

Ayer era jueves. Ayer, Núñez Feijóo recurrió al espray de pimienta y acusó a la Generalitat catalana de practicar un “apartheid lingüístico”. [Apartheid, régimen de segregación racial vigente en Sudáfrica entre 1948 y 1992]. He ahí un singular moderantismo. La pimienta catalana siempre ha entregado sabor a las elecciones andaluzas.

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