El Congreso Franquista de la Sociedad Española de Medicina Militar y de Grupo (SEMG) empezó ayer de la peor modo posible, con el protocolo de Madrid de cara al verano, en el que deja en manos de las enfermeras la atención a los pacientes cuando no haya médicos en el centro de lozanía.
“Es una auténtica desfachatez”, un “sinsentido”. "¿Quién es capaz de tomar esas decisiones?", "¿en qué momento se ha normalizado una situación tan dramática como la desidia de profsionales?" y, sobre todo, "¿qué hay detrás de estas decisiones?", "¿qué fines persiguen?"
“¿Montaría en un avión sin piloto?, pues esto es lo mismo”
Estas son algunas de las reflexiones y preguntas que esta mañana se han hecho los responsables de SEMG, entre ellos su presidente, Antonio Fernadez-Pro, y Pilar Rodríguez Ledo, vicepresidenta, entre otros. Durante estas jornadas, a la que asistirán más de 4.800 profesionales, van a nutrir encuentros con sus compañeros de Madrid y con otras asociaciones profesionales de Atención Primaria para poner freno a una medida que, insisten, no tiene ningún sentido: “¿Montaría en un avión sin piloto?, pues esto es lo mismo”.
En el ‘Procedimiento de proceder frente a la desaparición de médico en un centro de lozanía’, que se hizo manifiesto ayer, se protocoliza la atención primaria en un centro sin personal médico. El protocolo prevé tres posibles situaciones en frente a la desidia de personal médico en un centro: procesos demorables, procesos no demorables y procesos de necesidad o emergencia.
Indignación generalizada frente a un protocolo esmerado de espaldas a los profesionales
En el primer caso, los pacientes serán citados para más delante en función de la dietario del dispensario. En el segundo, realizará la atención el servicio de dispensario o derivará al paciente a otro centro de lozanía. En el supuesto de necesidad, el dispensario comunicará con el centro más cercano para solicitar la presencia de un médico o llamará al SUMMA para solicitar la presencia urgente, mientras la enfermera inicia las primeras atenciones.
Los responsables del congreso no pueden ocultar su indignación por lo que está ocurriendo con la atención primaria en España, en algunas comunidades, como Madrid, más acentuada. “La Atención Primaria va de mal en peor. Las soluciones no son fáciles, pero no se pueden tomar así, de espalda a los profesionales. Estas medida crear más crispación y generan más inseguridades a los ciudadanos y eso no lo puede hacer un sistema taza”, señala la doctora Rodríguez Ledo.
Las protestas de los médicos de atención primaria son constantes 
La desidia de médicos de grupo es un inconveniente, que encima no parece que se pueda solucionar a medio plazo (poco menos de 200 plazas MIR para médico de grupo han quedado sin cubrir en esta última propuesta). ¿La primera alternativa que hay que adoptar? No lo dudan, “mejorar las condiciones laborales de los profesionales, que han pasado de ser héroes en la pandemia, a villanos, para convertirse luego en burócratas dando altas y bajas”, señalan los responsables de SEMG.
Los médicos de grupo cargan contra unos políticos que sólo buscan la foto en los hospitales
Y por supuesto, inyectar hacienda a la atención primaria, poco que los políticos no hacen porque los resultados de este primer nivel de atención a los ciudadanos se ven a extenso plazo (el trabajo preventivo se aprecia con los primaveras) y prefieren, por cuestiones electorales, hacerse fotos con los últimos aparatos tecnológicos en los hospitales, señaló Fernandez-Pro. “A los políticos les fascinan los hospitales”, insisten.
Por ello, piden un presupuesto finalista para Atención Primaria, que evite, como hasta ahora, que todo el hacienda presupuestado vaya casi en monopolio a la atención hospitalaria. “Hay problemas y hay que enfrentarse a ellos, todos juntos, y no tomando medidas como la de Madrid que, insisto, hay que peguntarse por qué se toman”, indicó el presidente de esta sociedad científica.
Piden mejorar las condiciones laborales de los médicos de grupo y presupuestos finalistas
Y en ese mirar a los políticos y gestores, engloban al Servicio de Sanidad y a las comunidades autónomas, que no son capaces de sacar delante la organización para la Atención Primaria que empezó a gestarse en el 2018 y aún sigue ahí, sin que el Consejo Interterritorial le de el trillado bueno “por desavenencias entre autonomías. Ningún médico de grupo cree en el Consejo Interterritorial”, indicó Fernández-Pro.
El Colegio Oficial de Dispensario de Madrid (Codem) está analizando jurídicamente el protocolo de proceder frente a la desaparición de médico de grupo en un centro de lozanía. Frente a las "ausencias puntuales" de médicos en los centros de lozanía, ya el pasado mes de marzo, el Colegio de Dispensario envió un escrito a la Gestión de Atención Primaria alertando de que "las enfermeras no pueden admitir otras competencias que vayan más allá de sus funciones", y reclamando una serie de protocolos que amparasen la proceder de las enfermeras, que están capacitadas para valorar los problemas de lozanía de las personas, pero no pueden emitir diagnósticos médicos. La portavoz de Codem, Mar Rocha, señala que estos protocolos les permitirían trabajar con respaldo forense en aquellas situaciones que no se identifiquen de modo clara, como por ejemplo el caso de un paciente con dolor de estómago que pudiese derivar en un infarto y que no haya sido convenientemente evaluado por un médico para emitir ese diagnosis. "Si se nos va a cargar de más trabajo, desde el Colegio consideramos que la plantilla de enfermeras en los centros de lozanía es escasa y debería aumentarse, con la implantación de las enfermeras especialistas en Frecuente y Comunitaria en este ámbito, con la prescripción firmante, con los protocolos de proceder y con un entorno forense actualizado a las competencias reales con modificación de la Ley de Colocación de las Profesiones Sanitarias y con una reclasificación profesional al clan A1", añade.Dudas de su vigencia
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