Finalmente, Gabriel Rufián, se ha disculpado tras tachar "tarado", sin citarlo, al expresidente de la Generalitat Carles Puigdemont por proclamar la independencia. Unas declaraciones que no han contado con el apoyo del presidente de la Generalitat, Pere Aragonès, que ha dicho en el Parlament que discrepa de las mismas al tiempo que ha esperado una corrección por parte del portavoz republicano en Madrid. "No solo no estoy de acuerdo con estas palabras, sino que discrepo absolutamente(...) y no las comparto en ningún caso y estoy convencido de que tendrán una explicación o una corrección", ha asegurado Aragonès en una clara desautorización a su diputado.
El portavoz de Esquerra Republicana (ERC) en el Congreso, Gabriel Rufián (Eduardo Parra / EP)
En una entrevista en el software Planta Baixa de TV3, Rufián, que este mismo miércoles ha intervenido en el Congreso para reprochar a Pedro Sánchez su modismo con Marruecos, ha venido a confesar que su renombrado tuit sobre las 155 monedas de plata en el momento en que Puigdemont el 27 de octubre del 2017 se planteaba convocar elecciones fue "una cagada". "Opinar que no la has cagado alguna vez en la red es mentir", ha admitido el republicano, que a renglón seguido ha añadido que "no obstante, afirmar que por un tuit mío se proclamó la independencia de Catalunya es de tarado". Y ha ido más allí al consolidar que en cualquier caso "el tarado es quien la proclamó, no quien publicó un tuit", en una clara insinuación a Puigdemont.
Rufián, que durante la entrevista no ha querido rectificar sus declaraciones, sí que lo ha intentado seguidamente. "Hablaba del mantra españolista que dice desde hace 5 abriles que la independencia de Catalunya se proclamó por un tuit. La idea de que pasó por un tuit y no por la voluntad del pueblo es absurda. Siento si no me he sabido explicar", ha expresado en un tuit el diputado de ERC.
Pocas horas luego de sus declaraciones, en pleno mediodía y cuando Aragonés ya le había desautorizado, Rufián pidió "disculpas" por sus palabras "muy desafortunadas". "Pido disculpas a quien se haya podido notar ofendido empezando por Puigdemont, Pere Aragonès y Oriol Junqueras. Creo que se podía explicar de maneras muy diferentes y yo lo he contado de la peor modo. O sea que perdón", añadió desde el Congreso.
Desde Junts, uno de los primeros en reaccionar ha sido el diputado Jaume Alonso Cuevillas. "Si alguno de nosotros dijera eso de Junqueras, ERC saldría en tromba. Esperamos desautorización y disculpas. ¡Ya hilván!", ha enérgico en su cuenta de Twitter. Pero poco luego ha sido el presidente del clan parlamentario, Albert Batet, quien en la sesión de control al Govern en el Parlament ha preguntado a Aragonès si "seguirá permitiendo estos insultos". Igualmente el portavoz de JxCat, Josep Rius, ha afirmado que Rufián "ha cruzado todas las líneas rojas". Para Rius, declaraciones como las del republicano "forman parte de una modo de hacer política totalmente menospreciable, inadmisible"., ha subrayado a la vez que ha ha preciso a ERC que cesen todos "los ataques" contra Puigdemont.
Waterloo y los espías rusos
Josep Maria Jové, presidente del clan parlamentario de Esquerra en el Parlament, todavía ha reaccionado rápido para repudiar lo dicho por Rufián y ha mostrado "todo el apoyo y todo el respeto al president Puigdemont" mientras se dirigía directamente a la bancada de Junts en la Cámara catalana.
Desde las filas del PDECat ha reaccionado el diputado Ferran Bel, a quien no le han considerado las matizaciones de Rufián. "Cuando alguno se equivoca de plano, lo que corresponde es rectificar sin matices y pedir disculpas de modo clara e inmediata", ha remarcado.
Y es que esta no es la primera vez que Rufián se enfrenta de forma elocuente al flagrante eurodiputado y hasta este fin de semana presidente de JxCat. El más flamante se produjo el 26 de mayo cuando el portavoz republicano terminó una intervención en el Congreso con una rapapolvo al presidente del clan parlamentario confederal de Unidas Podemos, Jaume Asens. "Deja de ir tanto a Waterloo, anda", le espetó en insinuación a la residencia del expresidente de la Generalitat en Bélgica.
Un comentario que fue replicado el mismo día por el propio Puigdemont: "Si la alternativa es ir tanto a Madrid, ya vemos los resultados. Hoy mismo", dijo en su cuenta de Twitter en insinuación al acuerdo del Gobierno con el PP para aprobar la ley audiovisual al beneficio de ERC, cuando los republicanos habían condicionado su apoyo a los presupuestos a esta norma. "Ir a Waterloo a hacer política o a hacer visitas personales solo molestaba a los que quieren aislar y enchiquerar. Veo que ahora todavía molesta a ERC. Me sabe muy mal", concluyó.
A mediados de marzo, Rufián dio pábulo a la supuesta trama rusa del procés al culpar a Puigdemont y a sus colaboradores de haberse reunido con espías rusos. “Eran unos señoritos que se paseaban por Europa, con la masa equivocada, porque durante un rato se creían James Bond”, afirmó Rufián en una rueda de prensa en el Congreso. En JxCat molestaron tanto el fondo como las formas y exigieron una rectificación a sus socios. Pero entonces el portavoz de los republicanos no actuaba como verso desenvuelto y no fue censurado a la postre por los suyos.
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