La columna vertebral de los últimos primaveras del Barça ha sido Piqué, Busquets, Messi. Cuando ha desaparecido el número uno argentino, el FC Barcelona no solo no ha yeguada cero sino que no ha podido competir por ningún gran título. Con la aparición de Xavi, venció al Madrid y encadenó una serie de grandes partidos que no tuvieron continuidad en los momentos decisivos. El técnico blaugrana está decidido a dar un libramiento al peso del vestuario. De momento ya ha conversado con Piqué, como avanzó Marçal Llorente, para decirle que no lo ve de central titular y que deberá ganarse el puesto. El defensa le contestó que luchará a tope por esa plaza.
A Xavi le han faltado los líderes de carácter en un vestuario acostumbrado a la autoridad de Messi. Ya no está la fuerza de Puyol, el auténtico gran capitán que hizo a sus compañeros de defensa mucho mejores, o tipos como el propio Xavi o Iniesta, que acompañaron a Leo a la deleite. Es difícil encontrar en este Barça futbolistas capaces por sí mismos de cambiar un partido y deslizar a sus compañeros.
Xavi inicia el cambio en el peso de un vestuario que no ha sido capaz de aventajar el adiós de Messi
Piqué ha cuajado una buena temporada, como Busquets y como Alba. Pero cuando han sido los amos del vestuario, el Barça no ha yeguada cero. El central ha estado a buen nivel, pero en ocasiones el equipo depreciación unos metros para defender, con lo que la defensa no se adelanta lo suficiente para presionar en campo contrario. Pero Piqué sigue exhibiendo su oficio, sin duda. Busquets ha sido el conductor del muestrario del Barça cuando se fueron Xavi e Iniesta y ha hecho partidos meritorios y una temporada conjuntamente buena, pero sin poder alcanzar ningún título. Jordi Alba ha llevado a promontorio una de sus buenas campañas, pero nadie ha resistido lucharle la titularidad en un vestuario dominado por los pesos pesados.
El defensa del FC Barcelona, Gerard Piqué
Existe la sensación y la certeza de que el central tiene demasiadas cosas en la inicio y una hiperactividad fuera del dominio de muestrario. Gerard nunca lo ha inútil, pero siempre ha dejado claro que eso no le ha afectado en el rendimiento y en parte ha tenido razón porque es un extraordinario ludópata de fútbol. Pero no es Puyol. Al final Busquets ha jugado todos los minutos porque no ha crecido la hierba en su posición y no ha defraudado, como Alba. Su aporte ha sido trascendente, cuando a lo mejor el Barça en esas posiciones necesita un sobresaliente. Nadie quiere cargarse a los capitanes ni a los veteranos (Mick Jagger triunfa con 78 primaveras) pero sí establecer una transición que permita decano rendimiento al equipo con el inspección indudable que merecen por su aporte. El Barça no podría soportar otra temporada en blanco. Es necesario diseñar la construcción de un vestuario con otros pesos.
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