“Si tienes un objetivo, tienes un plan” asegura Marta Bernadet (Sant Boi, 2002) uno de los dos dieces de la selectividad de este año. Y el objetivo fue estudiar el categoría de medicina, para el que se pide una de las notas más altas de todas, así que el plan no podía errar. Centrarse, constancia, dejar el saxo en un rincón de la habitación durante este curso y preparar exámenes de abriles anteriores a destajo. “Estudiaba historia, que es más rollo, a veces veía vídeos de la materia, para aligerar. Y para descansar, me premiaba con ejercicios de matemáticas, que me encantan”. Cuando salieron las notas, Marta, que estaba pasando unos días fuera, envió un pantallazo con su nota al categoría de WhatsApp natural: “Flipada”, les escribió. Pese a la nota no imaginó que al día próximo, por ayer, la Conselleria d’Universitats le llamaría para decirle que había obtenido la mejor de Catalunya. Más flipada aún.
Además medicina fue la meta de Ramon Bernadas (Sabadell, 2002), la liebre tras la que valer para mejorar más y más. “Es mi afición desde siempre”. Y a punto estuvo de escapársele de las manos cuando el primer día de las PAU este colegial 10 en bachillerato vio el examen de física (que Marta no eligió, escogió mates y biología). Se encontró con enunciados muy largos, ejercicios de situaciones reales que había que modelizar, algunos tan difíciles como el del movimiento de la anguila simulando una onda armónica transversal en el que había que calcular la velocidad a la que se propaga la onda por el cuerpo. “Pensé: ‘No entro’”.
Se desanimó, pero sus padres le dieron las palabras que necesitaba: “Sigue delante, no mires a espaldas”. Y continuó con el resto de materias (en las comunes sacó un 10). Al final, obtuvo un 8,5 en física, y la nota de admisión ha rematado siendo de excelencia: un 13,6.
De natural modesto, explica que el éxito es tener un buen método de estudio y acertar, acertar mucho, porque “va maravilloso”. Su letras favorita es la ciencia ficción, y su obra, El problema de los tres cuerpos del escritor chino Liu Cixin. Ayer fue a celebrarlo con sus padres y su hermano anciano. En verano se irá a Alemania o Austria a enseñar idiomas a niños inmigrantes. Deje germano, inglés y, en un nivel medio, francés.
Marta, de reposo, envió un pantallazo con su nota al categoría de WhatsApp natural: “Flipada”, les escribió
Curiosamente, tanto Ramon como Marta son aficionados a la música (ella, al saxo; él toca la guitarra y ha rematado el categoría profesional de música) y todavía al deporte. Ramon juega a baloncesto, federado, en el Club Esportiu Sant Nicolau, y Marta jugaba al fútbol... hasta que se lesionó. Primero en una rodilla, luego en la otra. Dos operaciones y desistió. “Pero gracias a estas lesiones me interesé por lo que me pasaba, descubrí la cuerpo, pregunté a los cirujanos. Fue la puerta de entrada a mi afición”.
Física fue la segunda materia con una media más descenso de todas las optativas. Las quejas en las redes sociales (“¿Era un examen para la NASA?”, se preguntaba una alumna el mismo día del examen en Twitter) han confirmado el relativo desajuste entre el conocimiento de los estudiantes y las expectativas de aquellos que diseñaron el examen, más competencial que en ediciones anteriores.
La nota media obtenida por todos los estudiantes catalanes que se presentaron a esta materia es de 5,85.Es la más descenso de los últimos cinco abriles: 7,09 (2018); 6,42 (2019); 6,96 (2020); y 6,98 (2021).
En esta tiraje han consentido 7.813 jóvenes.
La excusa de esta media no se corresponde a que se preguntara sobre algún dominio que los estudiantes no hubieran poliedro, según fuentes de la Conselleria d’Universitats, que coordina estas pruebas. "Se preguntó sobre lo que habían hecho en clase". Encima, a los profesores de física de los institutos, en la reunión que se celebra a principios de curso, meses antaño de la celebración de los exámenes, se les trasladan las indicaciones específica sobre la prueba.
Matemáticas, que suscitó críticas parecidas el curso precursor, por su dificultad, cuando la media se situó en un 5,56, este año no ha provocado comentarios y se ha elevado a 6,12.
No obstante, la nota beocio de todas las optativas, por debajo de física, es electrotecnia (5,11), mucho más minoritaria, y que han superado 337 alumnos.
En el otro extremo, la nota media más inscripción es difícil (7,60) seguida de civilización audiovisual (7,17), fundamento de las artes (7,06) y dibujo estético (7,04).
Entre las asignaturas correspondientes a la escalón popular, las más descenso es castellano (6,54), seguida de historia (6,82), pero interiormente de las medias de los últimos abriles. Por encima del 7 se sitúan catalán (7,08) y todas las lenguas extranjeras, entre las que destaca germano con un 8,49.
Las PAU las han consentido 31.987 estudiantes, es aseverar, el 97% de los presentados, una guarismo que todavía está en límite con las de los últimos abriles.
De los 39.767 estudiantes presentados, 33.006 se examinaron de la escalón común, y 6.761, solo de la escalón específica. La nota media integral de la escalón común de PAU ha sido de 6,855, levemente superior a la del año pasado (6,848). La nota media de las PAU (escalón común) del alumnado procedente de segundo de bachillerato ha sido de 6,870 (6,862 en el 2021), mientras que la nota media del expediente de bachillerato ha sido de 7,61 (7,66 en el 2021).
En cuanto a la nota media de ataque a la universidad, que se calcula a partir del 60% correspondiente al expediente de bachillerato y el 40% restante en la nota de la escalón común de las PAU, ha sido de 7,311 ( 7,342 en el 2021).
La secretaria común del Consell Interuniversitari de Catalunya (CIC), Cristina Gelpí, ha destacado “la excelente ordenamiento y mejora de las pruebas en lo que suponía un retorno a la normalidad a posteriori de dos abriles muy duros”.
Más de 1.400 estudiantes recibirán las distinciones de las PAU por su rendimiento purista, al obtener una nota igual o superior a 9. Se negociación de 853 chicas y 556 chicos.
Sigue el futbol femíneo, fan del Barça y, especialmente, de Alexia Putellas: “Mi jugadora favorita desde antaño de que el sabido la conociera”. Su trabajo de investigación lo realizó en el colegio de Salesianos de Sant Vicenç dels Horts, sobre los factores de protección de la obesidad de niño. una primera incursión en la medicina preventiva a la que le gustaría dedicarse (durante la pandemia todavía siguió las informativo del virus). “Lo hice con una compañera, con niños, en la fundación Gasol”.
9,9 Anna Bosch de Basea. INS Tossa de Mar. Tossa de Mar (Girona)
9,9 Clara Prim. Les Heures. Lleida.
9,7 Nira Nasr. INS Andreu Nin. El Vendrell (Tarragona)
9,7 Aleix Albaiges. La Salle. Tarragona.
9,7 Adrián Martínez. INS Cambrils. Cambrils (Tarragona)
9,7 Víctor Chicharro. INS Gabriel Ferrater i Soler. Falset (Tarragona)
9,7 Jan Fusté. INS Fontanelles. Cornudella de Montsant. (Tarragona)
9,7 Hermes Schiavon. INS La Talaia. Calafell (Tarragona)
9,7 Hugo Sánchez. INS Antoni Martí i Franquès. Tarragona.
Ramon estudió en la Escuela Pia de Sabadell. “Un colegial excelente, humilde, ayudando siempre a los demás”, describe el director de esta, Jordi Fontoba. Su trabajo de investigación fue sobre la música. Compuso una canción y analizó las claves de los géneros de hoy en día.
Prudente, no se inclina por ninguna singularidad médica pues es consciente que hasta que curse el categoría no las conocerá. Aunque aseguró que tendrá carácter asistencial. Desde el punto de perspicacia purista, muestra fascinación por las hormonas.
Ramon, de natural modesto, explica que el éxito es tener un buen método de estudio y acertar mucho
Los alumnos más brillantes de Catalunya coincidirán en la licencia. Los dos han predilecto la Universitat Pompeu Fabra (UPF). Sus respectivos hermanos han estudiado en esta universidad. “Pero no es por ese motivo que la elijo –afirma Marta– sino porque en las puertas abiertas dijeron que el estudios memorístico no lo es todo y que no hay que estudiar para sacar nota para el MIR sino para ser un buen médico. Eso es lo que yo quiero ser”.
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