Apple dejó de ser Apple Computers, Inc en el 2007 para convertirse en Apple, Inc. La comienzo la encontramos en el dispersión del iPod en el año 2001. El iPod no fue el primer reproductor de música mp3, ni el de maduro capacidad, ni el más potente. Eso sí, tenía una rueda que permitía navegar de forma automágica por cantidades ingentes de archivos. Nadie antaño había resuelto ese pequeño-gran problema.
Apple ya no fabrica el iPod pero su embajador está admisiblemente presente: Spotify, Apple Music o Amazon Music son iPods infinitos en la estrato y el pod del término podcast (en una nave, mecanismo desmontable o autónoma) nos recuerda su origen.
El nuevo Pay Later de Apple podría ser a la banca lo que el iPod fue a la industria musical
La segunda esencia del éxito (gracias Pep Pérez) fue la válido integración del iPod en su ecosistema. Apple siempre se ha distinguido por ejercitar un válido control en toda la prisión de valía; desde los chips – que actualmente fabrica– hasta el software que corre encima. Por eso no hay clónicos de Apple, ni podemos instalar en los iPhones ninguna aplicación que no haya pasado por su tienda.
Alan Kay, quien en la término de 1970 redefinió las interfaces —con iconos, ventanas y metáforas— decía que “quien se tome en serio su software debería construir su hardware”. Y esto es lo que había hecho tradicionalmente Apple hasta que se quitó el Computers del patronímico.
Hoy la manzana es señal de estilo de vida y no de ordenadores. Apple ha hecho el camino inverso que propugnaba Kay, esto es: “quien se tome en serio su hardware debería construir su software”. Y así Apple se ha convertido en música (Music), en libros (Books), prensa (News), en videojuegos (Arcade), en tele (TV+) y en sanidad (Fitness+).
Si nos fijamos en las cifras nos daremos cuenta de que el 52% de la facturación de la manzana proviene de las ventas de iPhone, seguido de los servicios con el 20%, el doble de las ventas de los Mac (fuente Apple 2022).
Clarividencia la trayectoria y el momentum no es extraño, pues, el anuncio de la semana pasada en su conferencia anual de desarrolladores: la traducción 16 del iOS traerá un nuevo servicio de nombre Pay Later que permitirá a los clientes fraccionar sus pagos en cuatro plazos a lo abundante de seis semanas.
Por otra parte, Apple estaría trabajando en fraccionamientos mensuales a lo abundante de periodos más largos para importes más elevados. La evaluación del peligro la hará el propio Apple con el historial de compras del cliente en la App Store o en otros servicios de cuota como Apple TV, News o Music.
Ipodizada la radiodifusión en podcast, ipodizadas las tarjetas en monedero posible y la tele en plataforma móvil, ahora le toca al tira. Apple ya estará pensando en el nombre. A mí se me ocurre podbank , admisiblemente integrado con todo el ecosistema de la manzana y con una experiencia de becario automágica. Déjà-vu .
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