Rafa Nadal echa cuentas para volver a ser número uno

Dicen que no hay mal que por aceptablemente no venga. Tras caer eliminado en agosto del 2021 en el torneo de Washington, Rafa Nadal inició un grande periodo de muerto por sus persistentes molestias en el pie izquierdo. Volvió a la competición en enero del 2022. En buena medida, ese parón le brinda ahora la oportunidad de auparse hasta el número 1 del ranking ATP. El mallorquín, contuso en la zona ventral en los cuartos de final de Wimbledon delante Taylor Fritz, reaparecerá esta semana en el Masters de Cincinnati, donde no defiende puntos correcto a su abandono en la tiraje antecedente.

El número 3 del mundo no depende de sí mismo para retornar a la cima, sino de Daniil Medvedev, la primera pala mundial en la presente. Nick Kyrgios, finalista de Wimbledon sin envidiar las semifinales por la retirada de Nadal, le devolvió de algún modo el cortesía al castellano al cobrar en los dieciseisavos de Montreal al ruso, cam­peón en Canadá en el 2021. Medvedev perdió casi mil puntos con esa derrota y provocó que se tambalee su reinado. No entra en la ecuación el número 2, Alexander Zverev, aún de muerto por la rotura de los ligamentos del tobillo derecho, precisamente delante Nadal en Roland Garros. No obstante, la fórmula para el de Manacor no es en absoluta sencilla en Cincinnati. La primera premisa es que el moscovita, semifinalista el año pasado, no llegue a cuartos, por lo que debería perder en su primicia delante el campeón del Van de Zandschulp- Cressy o en la próximo ronda, donde le esperarían Shapovalov, Dimitrov, Brooksby o Paul. De caer­ el ruso en uno de sus dos primeros partidos, Nadal debería cobrar el torneo. Se estrenará delante el vencedor del partido entre Borna Coric y un participante de la previa. En el horizonte aparecen jugadores peligrosos como Sinner o Alcaraz.

El manacorense, que no lidera la ATP desde enero del 2020, tiene opciones en Cincinnati y el US Open

Pese a que las matemáticas le otorgan opciones, el estado físico de Nadal es una intríngulis en su estreno en la tournée saco. “Las cosas van aceptablemente por el momento. Espero estar despierto. Estoy emocionado”, indicó Nadal. A resolver por su última reaparición, cuando se alzó contra pronóstico con el Open de Australia, todo es posible. Por el momento, el domingo se testó con un entrenamiento de dos horas delante el cañonero italiano Berrettini. Siquiera acompañan sus precedentes en Cincinnati, torneo en el que no juega desde el 2017 y que solo ha ganadería una vez, en el alejado 2013. Pero de estas pistas vigilante un regalo muy singular. “Aquí logré el número 1 por primera vez en el 2008”, explicó el manacorense, cuya posición en el ranking no ha sido su prioridad en los últimos abriles.

Los números no acompañan a Nadal en este Masters 1000, pero en el US Open se le abren de par en par las puertas de la cumbre. “A no ser que gane todos los torneos, probablemente será Nadal el número 1”, dijo recientemente Medvedev, que como válido cam­peón del Grand Slam hispanoamericano defiende 2.000 puntos, por ningún del castellano. Si la predicción del ruso se cumple, Nadal volverá a dominar el tenis por primera vez desde enero del 2020.

Post a Comment

Artículo Anterior Artículo Siguiente