El nombre de Georgina Rodríguez resuena con fuerza este viernes en las redes sociales tras estrenarse la segunda temporada completa de Soy Georgina en Netflix. La maniquí y empresaria muestra en seis nuevos episodios lo más destacado de su postrero año, entre viajes de boato, días de compras interminables, alfombras rojas y incluso alguno de sus momentos más duros, como la pérdida de uno de sus mellizos.
Una de las facetas por la que Georgina es tan famosa en las redes sociales y en el mundo de la moda es su codiciado y exclusivo armario. Ya en el primer capítulo, Georgina muestra su inmenso vestidor. Una habitación llena de cómodas y estanterías blancas que exhiben todos los bolsos y zapatos de boato de la maniquí.
El vestidor de Georgina Rodríguez está hecho con estanterías y cómodas de Ikea

Más allá de determinar las grandes firmas de la industria del boato, el detalle que los internautas no han dejado sobrevenir, ese ballet entre lo lujoso y lo campechano que tanto define a Georgina - y por el que es tan criticada y adorada- es el asequible mueble que exhibe como si de una vitrina se tratara su ropa.
La maniquí explica delante las cámaras que las estanterías y cómodas de su vestidor no son de suscripción abanico sino de Ikea. A pesar de lo mucho que le gusta el boato, una de sus prioridades es la comodidad y ya que "las buenas pesan mucho", tal y como comenta en el episodio, los ligeros y asequibles muebles de Ikea son perfectos para exhibir su muestrario de prendas y accesorios.
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