El 46% de la miel importada a la Unión Europea (UE) ha sido adulterada con la agregación de agua o jarabes de azúcar artificiales con el objetivo de aumentar la cantidad de producto. Estas son las conclusiones a las que ha llegado un estudio de la Oficina Europea de Lucha contra el Fraude (OLAF) y el Centro de Investigación Conjunta de la UE. La emblema se eleva hasta el 74% en el caso de las importaciones desde China, al 93% desde Turquía y del 100% desde Reino Unido.
Se tráfico de una energía a gran escalera coordinada entre 16 países miembros, a los que se han sumado Noruega y Suiza, que arrancó con una primera etapa de toma de muestras en las fronteras en octubre de 2021. De las 320 analizadas, un 46% son sospechosas de no cumplir con la Directiva de la Miel, la reglamento de la UE que regula la calidad de la miel apta para su saldo y consumo. Por ende, se trataría de un caso de fraude nutricio.
Manipulación
China, Turquía y Reino Unido lideran el ranquin de exportaciones fraudulentas
El organismo considera que estos productos fraudulentos provienen principalmente de China y Turquía. Pero los datos arrojan una fotografía incluso más dudosa de la miel que se importa desde Reino Unido, con una tasa de sospecha del 100%, aunque "probablemente como resultado de la miel producida en otros países y luego mezclada en el Reino Unido ayer de su reexportación a la UE".
Los pequeños productores salen perjudicados por la dificultad de competir con precios más bajos

Con las muestras reunidas en las distintas fronteras europeas, se pasó a una segunda etapa de la operación. Los países participantes y la Dirección Normal de Lozanía y Seguridad Alimentaria de la UE recopilaron información de los operadores sospechosos de fraude, encima de instrumentos de trazabilidad de las distintas mieles.
Fraude de la miel
Se identificó el uso de aditivos y prácticas para tapar su origen geográfico
Las formas en las que la miel fue adulterada pasan mayoritariamente por la incorporación de agua o jarabes de azúcar al producto flamante, con el objetivo de aumentar su cantidad y así obtener mayores beneficios. El problema es que el resultado final tiene último calidad, encima de las consecuencias económicas para los pequeños agricultores que sí se ciñen a la reglamento.
La Comisión Europea ha investigado hasta la data a 44 operadores y 7 han sido sancionados, según comunicó en un referencia. El observación identificó igualmente el uso de aditivos y colorantes y prácticas para tapar el origen geográfico de la miel y su trazabilidad. "Basado en todo esto, hay una resistente sospecha de que gran parte de la miel importada de países de fuera de la UE podría estar adulterada", aunque la investigación continuará para advertir resultados más exactos.
Publicar un comentario