El capital riesgo pincha la burbuja de las valoraciones de ‘start-ups’ europeas

El ecosistema digital europeo empieza a notar las turbulencias que vive el sector tecnológico de Estados Unidos, que ha manido caer el Nasdaq un 30% en lo que va de año y ha protagonizado despidos masivos en start-ups de Silicon Valley (la última de ellas, Caravana, con el retazo de 2.500 empleos).

En Europa, la situación no ha pillado la misma pesantez, aunque los inversores advierten de un cambio de ciclo. “Hemos llegado al fin de la burbuja”, indica Lina Chong, inversora del fondo berlinés Target General, con delegación en Barcelona. Chong cuenta que las valoraciones de las start-ups habían pillado máximos en los últimos primaveras. “La elevada solvencia en el mercado y el interés por la digitalización a raíz de la pandemia habían hinchado las operaciones. Si lo habitual era valorar una start-up de software tecnológico multiplicando por 10 o 15 veces sus ingresos, en los últimos dos primaveras se habían llegado a duplicar estos títulos o incluso más”. La tendencia ha perfecto. En los últimos meses, los múltiplos son de 5 o 6”.

Lo constata Carlos Blanco, fundador de Ecomenda VC. “Las valoraciones están cayendo a la fracción en start-ups de software (SAAS­) y servicios a empresas (B2B). En los últimos dos primaveras, los múltiplos se situaban entre 30 y 50 y ahora están entre el 8 y el 15”. Sin secuestro, para el inversor barcelonés, el ecosistema no está viviendo el fin de una burbuja sino correcciones propias del mercado en presencia de “crecimientos exagerados” de las valoraciones.

Los fondos inversores, claves para financiar el crecimiento de estas empresas digitales, son sensibles a la coyuntura, y en peculiar a la transformación de las bolsas. “El haber peligro que invierte en start-ups se nutre de aportaciones de inversores de todo tipo: de sociedades familiares y además grandes corporaciones, quienes al mismo tiempo destinan parte de sus capital a la inversión en bolsa. Si esta cae, es regular que exijan más prudencia en el resto de sus inversiones”, razona Chong. Para Aniol Brosa, socio TIC de la gestora Inveready, “las contracciones macroeconómicas siempre acaban impactando en el haber peligro, por eso ahora vamos con más cautela”.

Contexto

La ladera de la bolsa y la incertidumbre aumenta la cautela de los inversores de haber peligro

La prudencia que exigen los inversores se traduce en la caída de las valoraciones, pero además “en la exigencia de una política de desembolso más consciente a los emprendedores”, apunta Chong.

En Europa, no se han manido despidos masivos como en Silicon Valley, pero sí que ha habido algunos casos. Como el de Hopin, una plataforma británica de videollamadas que ha cortadura 138 empleos (el 12% de la plantilla) o la además británica Pollen (200) y las firmas suecas Kry, Trustly o Storytel, con más de un centenar de despidos cada una, según el portal Layoffs.fyi.

En España, aún no se han producido despidos a este nivel, pero las inversiones se realizan con más cautela. Lo explica Carlos Blanco y además Oriol Pinya, socio de Abac Caudal y presidente de la asociación de haber peligro SpainCap (antigua Ascri). “Está claro que el mercado privado vive un momento de correcciones por sus vínculos con los mercados cotizados. La incertidumbre provoca que ahora el inversor medite más las inversiones y mire con más detalle cada operación”, apunta.

Pese al nuevo tablas de prudencia y último ataque a financiación, los fondos creen que es un buen momento para cambiar. “Ahora, podemos realizar operaciones a precios más bajos en proyectos que son igual de interesantes”, concluye Chong, a la vez que admite que ahora, las más perjudicadas serán las start-ups porque van a acoger menos plata.

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