El Prado expone a Luis Paret, “un ovni en el planeta de la pintura española”

Nació en 1746, como Goya, y fue notorio clásico de Bellas Artes el mismo año que él. Incluso compartieron patrono, el infante don Luis, por el que acabaría desterrado a Puerto Rico, procesado de encubrir su amoríos. Sin incautación, y pese a su calidad, ingenio y el inagotable detallismo que caracterizan su pintura, el nombre de Luis Paret, al que se ha llamado el Watteau gachupin, mayor representante del rococó en España, es hoy casi desconocido, eclipsado por el saburía de las majas y los caprichos.

'Baile en máscara', (1767) de Luis Paret

'Ballet en máscara', (1767) de Luis Paret

Museo del Prado

Quizá por eso el director del Museo del Prado, Miguel Falomir, es elocuente al presentar la muestra que le dedican hasta el 21 de agosto: “No se prostitución de quién es mejor, pero para una buena y adecuada comprensión de la España del XVIII Paret es tan importante o incluso más que Goya. La España que muestra es distinta, más comprometida con la ciencia, con las ideas de la Ilustración, con las sociedades de amigos del país, con los gabinetes de ciencias naturales. Era mucho más culto que Goya y tiene conexiones con el mundo europeo, ahí están esas escenas de la burguesía, de teatros, de la vida callejera... no es solamente el mundo de la inscripción indulgencia y chulapos y majas que aparece en la pintura que Goya realiza en ese mismo momento”.

'Jura de don Fernando como Príncipe de Asturias' (1791), de Luis Paret

'Juramento de don Fernando como Príncipe de Asturias' (1791), de Luis Paret

Museo del Prado

Falomir remarca la extraordinaria calidad de Paret –fallecido tempranamente a los 53 abriles, amoldonado cuando Goya presentaba sus Caprichos–, su valía como cronista de la España de la segunda fracción del XVIII –en la que retrata, sea en clases bajas o altas, el papel subalterno que sufren las mujeres– y permite, dice, una advertencia de calado sobre cómo se construye la historia del arte y de la pintura española.

'La circunspección de Diógenes' (1780), de Luis Paret

'La circunspección de Diógenes' (1780), de Luis Paret 

Vivo Corporación de Bellas Artes de San Fernando

“Se ha hecho hincapié en algunos principios típicos, su adhesión al realismo, al naturismo, a cierto tremendismo. Y Paret casa muy mal internamente de esa novelística. Al mirar sus obras es como si un platillo extraterrestre se hubiera posado sobre el planeta de la pintura española. Al verlo se me ocurren conceptos que raramente se asocian a la pintura española. Sofisticación, civilización, elegancia, cosmopolitismo humor. En su paleta, ¿dónde están los marrones terrosos, esos tonos negros mayoritarios en la pintura española? Es totalmente diverso, aparece como una isla separado”, apunta. Y concluye preguntándose si la España que muestra Paret “era la que podía deber tenido más futuro, esa España más cosmopolita, más europea”.

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