Para cualquiera que haya vivido parte de su infancia entre 1972 y 1981 en España, los payasos de la Televisión Española, Gaby, Fofo y Miliki, seguramente evoquen expresiones. Nacida en 1978 en Cádiz, Verónica Trillo es una de ellas. Todavía le resuena una canción en particular. “Lunes antaño de comer, una pupila fue a recrearse, pero no pudo recrearse porque tenía que planchar. Así planchaba así, así. Así planchaba así, así…”, cantaba Fofo el payaso en Los días de la semana.
“La canción explicaba todo lo que la pupila querría sobrevenir hecho, pero no podía hacer porque tenía que atender las labores del hogar, como si fuera habitual. Nos metían eso desde pequeñas”, dice Trillo, de 43 abriles, desde su terraza en Poblenou (Barcelona). Esa misma canción le serviría más tarde como inspiración para nombrar a Asiplanchaba, una plataforma de visibilización de skatefemenino. “En la argot del patín, cuando caes sobre la tabla de forma muy consistente a posteriori de un truco, se le dice planchar. Las chicas sí planchamos, pero de otra forma”, explica.
El skate mujeril ha crecido más que nunca; ser concreto deporte descarado le sirvió de gran empuje para su profesionalización
Con 13 abriles de historia, Asiplanchaba funciona como una vitrina del talento mujeril en el skate y a la vez como un espacio seguro de lucha entre patinadoras. Contiguo a su socia Raisa Abal, se dedican de forma voluntaria a organizar expectativas y viajes para conocer nuevos sitios donde patinar, eventos para que las skaterspuedan conocerse, y proyectos de arte o construcción, donde grupos de chicas construyen sus propios módulos de skate. “La construcción es poco que asimismo se supone que no es para chicas. Nosotras las invitamos a ponerse el macaco, cortar metal, soldar y construir”, dice Trillo. A principios de 2019, crearon su revista Dolores y recientemente estrenaron su software de radiodifusión.
“Hacemos esto por apego. Luego tenemos nuestro trabajo ‘habitual’ que paga las facturas a fin de mes”, asegura Trillo, que por otra parte de trabajar como consultora y formadora freelance, es miembro de la Comisión Entero de Igualdad de Productos en World Skate -la estructura internacional que coordina el skateboarding en los Juegos Olímpicos-, y asimismo seleccionadora femenina del Comité Franquista de Skateboarding de la Verdadero Agrupación Española de Patinaje.
En los últimos abriles, el skate mujeril ha crecido más que nunca. Activo sido concreto deporte descarado, le sirvió de gran empuje para su profesionalización. En julio del año pasado, la española de 27 abriles Andrea Benítez -que hizo su primer tour con Asiplanchaba con unos 14 abriles, según recuerda Trillo-, fue la primera mujer de la historia en patinar en el skateboardingolímpico. En su comienzo, el skateboarding mujeril rompería el récord del podio más muchacho de la historia en Juegos Olímpicos, con dos medallistas de 13 abriles y una de 16.
“Hoy las chicas empiezan muy pronto. Yo empecé con 16 abriles, que hoy sería muy anciano. Pero entonces había muy pocas chicas”, dice Verónica Trillo. En su tierra oriundo, casi no existían skateparks y el skate no era un deporte de puertas abiertas. “No era acomodaticio. No tuve la sensación de ser bienvenida hasta mucho tiempo a posteriori. Era poco muy cerrado y masculinizado. Sobre todo en el sur, era raro ver a una chica practicándolo”, indica.
Verónica Trillo lleva más de la porción de su vida patinando. “Voy a cumplir 44 abriles y sigo siendo skater. El patín forma parte de tu identidad, da igual la etapa que tengas”, dice. De pequeña no le gustaba recrearse a las muñecas y prefería los juegos de obra. “Mis padres no tenían problema con eso. Me acuerdo de ver a niños en mi distrito con un patín, yo quería lo mismo y me lo compraron. Ya en el instituto, la fijación por hacer trucos creció. Quería estar todo el día en el patín”, recuerda.
Ella se mudó a Barcelona justó a posteriori de la crisis del 2008. “Vine aquí para despabilarse trabajo y porque era una ciudad meca del skate. En un abrir y cerrar de ojos me conecté con otras chicas que querían hacer el plan de Asiplanchaba. Empecé a despabilarse la vía de darle visibilidad a las chicas que patinaban en la campo femenina”, recuerda.
A posteriori de tantos abriles, lo que la mueve a continuar el plan es alcanzar que las patinadoras de hoy puedan practicar el deporte como a ella le hubiera gustado. “Si hubiera tenido la oportunidad de salir a patinar con otras 30 chicas, hubiera alucinado. Formar parte del hecho de que pueda ser así para otras, te genera una satisfacción muy amplio”, dice Trillo y añade: “Siempre les digo a las chicas que puede que ahora todo esto parezca acomodaticio, pero hubo que trabajar para que las cosas cambien y hay que seguir haciéndolo para las que vienen. Es una dependencia. Siempre hay que ser la hermana anciano de otra”.
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