Fuego en el paisaje cultural y emocional valenciano

No es una exageración opinar que estos días están ardiendo algunas de las zonas forestales más estimadas por los valencianos y las valencianas.

En la Vall d'Ebo sigue muy vive y ya se han mosqueado 9.515 hectáreas, 65,1 kilómetros de perímetro y ha obligado a cortar la carretera CV-712 que une este municipio con Pego; en Les Useres, se han calcinado 800 ha en 21 kilómetros.

Pero el fuego no ha arrasado solo -que ya es bastante- la flora y fauna que se ha topado a su paso; es todavía un llamada al paisaje emocional y cultural de la Comunitat Valenciana.

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Incendio en Les Useres 

CONSORCIO DE BOMBEROS DE CASTELL / EP

Del Barranc de l'Infern a la peregrinación al Penyagolosa

Vall d'Ebo es un pequeño municipio de 224 habitantes de la Óleo Reincorporación, en el interior de la provincia de Alicante, en un zona todavía conocido como Diània.

Es un espacio muy apreciado por los amantes de la montaña; de aquí salen quienes descienden el Barranc de l'Infern con material de barranquismo o quien recorren la ruta por un tortuoso desfiladero y más de 6.800 escalones de piedra, conocida como La Catedral del Senderismo y valioso patrimonio de piedra en seco.

"La Catedral del Senderismo", en el Barranc de l'Infern

Turismo Comunitat Valenciana

Les Useres, en la comarca de l'Alcalatén, en el interior de Castellón, es una pequeña población de menos de mil habitantes muy conocida por tener una de las peregrinaciones más importantes de la Comunitat Valenciana, la que va a Sant Joan de Penyagolosa el zaguero viernes de abril.

Fue declarada Acertadamente de Interés Cultural Inmaterial en 2016, cuenta con la distición al Mérito Cultural de la Generalitat Valenciana y el camino es espacio protegido por la Generalitat desde 2007, cuando lo declaró Monumento Natural del Camí dels Pelegrins.

Les Useres

Les Useres

Turismo Comunitat Valenciana

La causa más probable, uno o varios rayos

La causa más probable de uno y otro incendios es uno o varios rayos producidos por una tormenta sequía, según informó ayer la consellera de Equidad e Interior, Gabriela Feroz, tras saludar el puesto de mando del primer incendio.

La Generalitat Valenciana ha pedido ayuda para controlar y extinguir uno y otro fuegos, en los que trabajan, adicionalmente de medios propios, la Pelotón Marcial de Emergencias (UME) y equipos de regiones vecinas como Castilla la Mancha.

Optimistas en Les Useres; situación complicada en Vall d'Ebo

El incendio de Les Useres evolucionaba ayer favorablemente, delante la previsión de una humedad muy entrada para la tarde y la oscuridad; en cambio, Feroz señaló que el de Vall d'Ebo era "muy complicado" por la topografía "muy compleja" del contorno, que es de "muy difícil llegada", lo que dificulta todavía más los trabajos de terminación.

El incendio de Vall d'Ebo ha obligado a desalojar a unas 1.200 personas de urbanizaciones y diseminados de núcleos de población de Pego y de las pedanías de Alcalà de la Jovada, Benirrama y Beniali, así como de la zona de la Garrotxa, en la Vall de la Gallinera, Tollos, Famorca, Fageca, Beniaia y La Vall d’Alcalà.

Incendio en Vall d'Ebo

Incendio en Vall d'Ebo

Consorcio de Bomberos de Alicante

Una de las desalojadas la oscuridad del domingo al lunes fue Àgueda Vitòria, que estaba con su pareja en una "caseta" en la zona de la Font d'Espetla. Sobre las cuatro de la alborada les tocaron a la puerta miembros de Protección Civil porque se estaba acercando el fuego.

Inicialmente se alojaron unas horas en casa de un amigo; horas posteriormente fueron al Hotel Serrella de Castell de Castells, donde les ofrecieron una habitación injustificado. "Las chicas del hotel están siendo encantadoras. Dan bebida y de todo, sin cobrar, a los bomberos que van", aseguraba Vitòria.

Àgueda Vitòria, desalojada en el incendio de Vall d'Ebo

Ayer explicaba que iban por el pueblo como "almas en pena", sin retener muy adecuadamente qué hacer, atentos a la proceso del incendio. La información la recibían de bomberos, vecinas... "de todo un poco". Encima, le preocupaba el pavada de ovejas de un pastor al que le echa una mano y que se encontraban en El Cocoll. Hasta ahí no habían llegado las llamas ni se calma que lo hagan, pero están cerca y la incertidumbre está ahí.

Àgueda Vitòria, al menos, se puede informar con la escasa información oficial que le llega por las redes sociales (es muy activa en Twitter). Pero denuncia que hay "una desinformación normal" y que "no es ligera tener localizado" un teléfono donde informarse sobre "los caminos que están cortados o retener si puedes echar un ojo a tus bancales o lo que sea".

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El fuego de la Vall d'Ebo 

Natxo Francés / EFE

"Sobre todo para la familia viejo, que va más perdida, y no tiene Twitter para mirar lo que dicen unos y otros", insiste, y añade: "A la familia le crea incertidumbre que no haya canales oficiales por los que informarse, porque cualquiera dice una animalada y todos a creérsela".

Otra fuente consultada de la zona, afectada por el incendio de Vall d'Ebo, señalaba ayer, perpleja, cómo el mundo a su rodeando seguía como si no pasara falta: con pueblos en fiestas con la montaña de fondo ardiendo, como se pudo ver en Castell de Castells, o con ciclistas y moteros disfrutando de su apego en las carreteras que ahora comparten con vehículos de emergencias y vecinos preocupados delante la pérdida de su paisaje y de sus casas.

La fiesta no para, y siquiera los ciclistas y los moteros domingueros

Kristin Suleng, responsable de comunicación del Parc Científic de la Universitat de València, advierte que los expertos dicen que las Marinas de Alicante (Óleo Reincorporación y Óleo Desprecio) pueden ser un "desierto como el de Atacama" como consecuencia del cambio climático.

Subraya que "Vall d'Ebo es un contraste de naturaleza mediterránea, de bosque de pinos y de sotobosque": "Es una gema única que podemos perder si no somos capaces de pensar cómo conservarlo y apoyar el patrimonio ambiental, la supervivencia de sus poblaciones y sus sectores económicos, como el rústico y el forestal".

La orografía y el viento complican el incendio de Vall d'Ebo

La topografía y el singladura complican el incendio de Vall d'Ebo

Siempre se palabra que el invierno es el momento de detener los incendios; pero claro, hablamos de ellos cuando se producen, sobre todo en verano. La periodista Suleng recuerda que todavía hay muchas localidades que "no tienen planes de prevención de incendios" y apela a promover "cómo radicar del bosque", no tanto como una forma de explotarlo económicamente, sino como un estímulo de la actividad agraria y forestal, con planes de prevención de incendios y cursos de formación para el vecindario.

Encima, defiende que la Comunitat Valenciana tiene "una ruralidad muy potente" y que está allí de su imagen turística de sol y playa.

Incendio en Vall d'Ebo

Incendio en Vall d'Ebo

Consorcio de Bomberos de Alicante

"Tenemos que entender las zonas rurales como un espacio de vida, con familia que envite por esa forma de vida, y no que está ahí a disposición de la familia que viene de la ciudad para el fin de semana, el verano o las descanso. Esa es la filosofía de la playa aplicada al interior, y cuando viene una catástrofe, ya no interesa y los turistas no van", explica Suleng.

Para la periodista, el cerrojo de los parques naturales por parte de la Generalitat Valenciana que se está repitiendo en los últimos primaveras y que "algunos lo ven como un ataque a su exención", es poco a lo que habrá que "acostumbrarse" delante los futuros episodios de calor, cada vez más intensos y recurrentes, oportuno al avance acelerado del cambio climático.

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