La Agencia Estatal de Meteorología en la Comunidad Valenciana avisaba el pasado sábado de que, por otra parte del calor extremo que se está registrando estos días, se podían producir fenómenos violentos con rachas muy fuertes de rumbo o reventones como los de la alba del viernes, los que causaron por ejemplo el casualidad en el Medusa Festival de Cullera.
Ese mensaje caló en el notorio y la restauración alicantina, por ejemplo, notó el huella: la confusión flojeó como no lo había hecho en el resto del verano. “Fue un sábado muy malo, la parentela no salió, se creó tanta temor que hubo reventón universal. Imagino que luego de lo que pasó en Valencia, la parentela se asustó porque nosotros tuvimos diez cancelaciones por eso. Hubo demasiada temor”, lamenta el presidente de la Asociación de Restaurantes de Alicante (ARA), César Anca.
Por su parte, el presidente de la Asociación Empresarial de Hostelería de Valencia (FEHV), Manuel Espinar, explica que el episodio climático hizo que el sábado por la confusión “la parentela se refugiase en los hoteles y no se cubrieran las expectativas”.
Incluso Lalo Díez, presidente de la Coordinadora Empresarial de Ocio y Hostelería de la Comunidad Valenciana, explica que se anularon reservas del sábado en las localidades donde la previsión indicaba el peligro de reventón climático. “Esto que ha sido muy puntual, no es más que una demostración de la importancia de la coordinación entre las administraciones públicas, los servicios de Comunicación de emergencias y contar con sistemas de predicción más avanzados que nos permiten estar preparados”, añade.
En cualquier caso todos puntualizan que esto no empaña la buena marcha del sector hostelero durante este verano. Próximo al hotelero, que ya avisaba la pasada semana que este sería un puente de agosto con “ahíto técnico”, el sector turístico está satisfecho con la temporada.
César Anca, desde Alicante, reconoce que la temporada está siendo buena, aún con menos comensales al mediodía por el calor, principalmente, y con tiques de confusión que permiten charlar de normalidad, por fin, en el sector. Espinar apoya la memoria: “Se nota en los mediodías, porque la parentela elude el calor en todos aquellos establecimientos fuera del orilla y en la ciudad se nota, pero las noches va adecuadamente, que son cuando tenemos el 90% de la facturación”, explica el igualmente vicepresidente de Hostelería de España.
La Asociación Empresarial de Hostelería de Valencia comenzará a encuestar a sus asociados a partir de esta semana, que supone cambio de quincena y, luego, un veterano número de entradas y horizontes turísticas.
“Sabemos ya que algunos locales están en cifras de 2019, pero la rentabilidad es el problema, el 10,8% de inflación nos laja mucho, mas cuando la elasticidad estaba ya al término”, explica Espinar.
Buena temporada
El verano se sitúa ya en cifras de 2019, con un pero: la inflación laja la rentabilidad
El patrón asegura que el cliente este año está gastando entre 5 y 10 euros menos en cada tique medio, porque aunque no ha renunciado a las recreo, sí mira más el saquillo: cómo y cuánto gasta es importante. “Hay mucha precaución porque las expectativas de cara al otoño e invierno son catastrofistas, y entonces la parentela se retrotrae. Se nota el freno de mano”, concluye.
El asfixiante calor ha seguido dando que charlar en este lunes festivo. La Conselleria de Sanidad declaró ayer nivel de alerta sanitaria por ola de calor en un total de 41 municipios y avisó de “confusión tórrida” en Benidoleig, en la Armada Inscripción. Incluso alertó de “confusión ecuatorial” en hasta 126 municipios, algunos de la misma comarca aunque igualmente de otras como La Armada Baixa, La Plana Inscripción, La Plana Baixa, La Ribera Baixa, El Baix Vinalopó, El Vinalopó Mitjà, El Camp de Morvedre, El Comtat y La Costera, etc.Alerta por calor
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