De repente, unos 20 vendedores ambulantes despliegan sus mantas en la parte ingreso de la Rambla, ofrecen un montón de complementos, lentes de sol y camisetas deportivas a los turistas que vienen y van, que escrutan el variedad de un modo concienzudo. Algunos manteros musitan que el verano está resultando duro, más de lo esperado... que la mayoría de los turistas gastan poco, que siempre tienen a la policía encima, que si quieren entregar un par de zapatillas no tienen otro remedio que acercarse a los rincones más transitados de la metrópoli. “Yo no quiero ir ni a Sitges ni a Castelldefels, ¡allí ya hay mucha multitud vendiendo!”.
Al angla de unos 20 minutos unas luces azules les hacen conocer que se acerca un transporte de la Destacamento Urbana... y antiguamente de que llegue recogen sus mantas con un expresión y se marchan Rambla debajo, zigzagueando, esquivando familias, con destino a el puente del Maremagnum, la Rambla de Mar y el Moll de la Fusta.
Unos 40 arrojaron piedras a policías municipales este viernes en la etapa de la Barceloneta
Los dos anteriores veranos la maña del top frazada se atrincheró principalmente en el puente del Maremagnum, aprovechando los cambios de turno de la policía portuaria, de un cuerpo eminentemente burócrata sin tan pronto como bienes para atender cuestiones de orden sabido de calado. Estas últimas semanas, sin retención, unas cuantas docenas de manteros están tratando de instalarse de nuevo en algunos de los rincones más transitados del centro de Barcelona, sobre todo al caer la oscuridad, en los alrededores del Moll de la Fusta, en la plaza Catalunya, en el paseo de Gràcia, en la propia Rambla... Y a posteriori de que el viernes por la oscuridad unos 40 se enfrentaran a la Destacamento Urbana de un modo muy peligroso en la etapa de medida Barceloneta, no pocos vecinos, comerciantes y restauradores de los alrededores piden al gobierno de la alcaldesa Ada Colau que no se confié, que no rebaje la presión, que no permita que aquellos improvisados zocos rebroten.
Mantas dispuestas en el paseo de Gràcia, cerca de la casa Batlló
“Nos consta que parar el top frazada es en estos momentos una de las grandes prioridades del Concejo –dice Fermín Villar, de la Plataforma de Afectados por el Top Frazada , una plataforma que agrupa a unas cuarenta y pico asociaciones de vecinos, comerciantes y restauradores y que aún permanece muy atenta a la recuperación de la normalidad–. Y la mayoría de las veces los manteros tan pronto como despliegan sus artículos un rato, laborioso los cambios de turno de la policía, y cuando ven presentarse a los agentes se dispersan. El problema es que por último se están dejando ver algunos vendedores mucho más dispuestos a plantar cara, algunos viejos conocidos”.
Comerciantes y restauradores piden al Concejo que no baje la destacamento para que no rebroten los zocos
Fuentes municipales detallan que el viernes por la oscuridad agentes de la Destacamento Urbana desalojaron a unos 40 vendedores ambulantes sin permiso que trataban de apostarse en el Moll de la Fusta y sus alrededores, y que buena parte de ellos provocaron luego destrozos en la etapa de medida de Barceloneta. Las fuentes municipales agregan que algunos de los manteros lanzaron piedras contra los policías municipales. Un vídeo que a la postre corrió por las redes sociales como la pólvora muestra como los usuarios del medida abandonaban el circunscripción atemorizados.
“Sí –tercia Manel Martínez, de la asociación de vecinos de la Barceloneta–, este verano los manteros están regresando al ciudadela, a la playa, al paseo Joan de Borbó, a los alrededores de Palau de Mar... y, bueno, algunos se muestran más pendencieros que otros, más agresivos”. “Son los de antiguamente, los de la vieja escuela –tercian algunos comerciantes que prefieren perseverar el anonimato–, los que ya venían aquí en los tiempos del gran bazar del paseo Joan de Borbó y si les decías que no se pusieran delante de tu puesto te amenazaban y te insultaban”. “Y si esta multitud hace lo que le da la anhelo –añade otro comerciante–, tendremos un finalidad llamamiento y regresarán todos los que se fueron a Sitges y a Castelldefels”. “Y volveremos a estar en las mismas”.
La asociación de vecinos de la Barceloneta pide al gobierno de la alcaldesa Ada Colau que no rebaje su presión sobre los bicitaxis, que intensifique la campaña que arrancó a finales de junio. La pasada semana La Vanguardia informó de que muchos bicitaxistas están regresando estos días a las calles, que finalmente decidieron desafiar el veto del Concejo de Barcelona y sacar sus vehículos de los garajes. “Nos preocupa –dice Manel Martínez, de la asociación–, porque es verdad que están regresando al ciudadela y sus alrededores, algunos incluso recuperaron los altavoces para circular con música. Obviamente son muchos menos que antiguamente, pero aun así...”. Los vecinos de la Barceloneta además están preocupados por el futuro de los bicitaxistas, ¿a qué se dedicarán? “El Concejo además tendría que elaborar algún plan social para ofrecer alternativas laborales a estas personas, ¿de qué vivirán?, ¿se harán manteros?”.
Publicar un comentario