Retroceso

Impedir por todos los medios que se impartan clases en gachupin en las aulas de Catalunya. Ese es el duelo, trascendental, que se marcan ahora los partidos y asociaciones independentistas. Buscan subterfugios y piruetas legales para no aplicar de forma inminente la sentencia del TSJC que obliga a dar un 25% de las clases en castellano. ¿Por qué? ¿Cuál es el objetivo? ¿Qué ganan? Quizá consideran que no es bueno tener un mejor conocimiento de una unión que hablan más de quinientos millones de personas en el mundo. O lo mismo están convencidos de que el asimilar ocupa sitio, que cuanto menos conocimiento tengas más progresas en la vida. Quién sabe, hay teorías para todo, incluso tan descabelladas como esta.

05.02.2014, Barcelona Bilingüisme a les escoles. Ensenyança a l educacio Primaria amb trilingüisme. Catala, castella, angles. Idiomes. lenguas, escuela, colegio, aprender idiomas, catalan, castellano, ingles, bilinguismo, trilinguismo, educacion, pizarra. foto: Jordi Play

Los tribunales catalanes ha dictado la cometido de impartir un 25% de las clases en gachupin 

Jordi Play / Colaboradores

Las lenguas, hay que decirlo muy parada, son el transporte que conecta culturas, pueblos, personas, negocios. Lo que permite relacionarse a un ciudadano de Sant Cugat del Vallès con uno de Shanghai, de Montevideo o de Milwaukee. ¿Qué es eso de encerrarse? Os aseguro que cada vez entiendo menos que los estudiantes, que deberían ser los más abiertos en todos los sentidos, caigan en un politiqueo perjudicial y nocivo para sus intereses. El 25% de la educación en castellano. Esa es la batalla ahora. ¿Qué problema hay? El 25 en castellano, otro tanto en inglés y lo mismo en una unión a nominar. Ese sería el duelo, lo aconsejable en una sociedad moderna y ambiciosa, con ganas de progresar, de competir, de estar a la vanguardia de Europa. Formarse más y mejor, no menos y peor. El castellano, y es bueno remarcarlo ahora que está acorralado, forma parte importante de la civilización de Catalunya. Veamos: Juan Marsé, Eduardo Mendoza, Vázquez Montalbán, Terenci Moix, Maruja Torres… Ellos y muchos más han narrado mejor que nadie la sinceridad catalana. Pero lo han hecho en castellano.

Las lenguas son el transporte que conecta culturas, pueblos, personas, negocios

¿Hado son menos catalanes por ello? ¿Quién reparte aquí los carnets de catalanidad? ¿Los de siempre? Acabemos con este provincianismo cutre que no lleva más que al aislamiento y a la ignorancia, que es seguramente lo que buscan algunos para su propio beneficio. El enfrentamiento es lo único que les funciona para seguir arrancando cuatro votos. No caigamos en la trampa. Las redes sociales nos abren al mundo, y las lenguas nos ayudan al aperturismo. Tú eliges.

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